Querida amada, eres tan perfecta, tan hermosa, tan linda. Las palabras me faltarían para expresar el amor que te tengo, algo que va más allá de lo físico y mental. Me faltarían regalos para demostrar el aprecio que tengo, las palabras para demostrar el amor que te tengo y el corazón para seguir sintiendo más allá de lo que siento por ti. No necesito otra prueba más allá de tus besos y caricias. No necesito que me entregues tu cuerpo para saber que me amas. No necesito tocar más allá de tu pelo, más suave que la seda, y tu piel, más hermosa que la luz del amanecer, tan suave que al tocarla me olvido quién soy y de ayer. Brilla como un sueño que no quiero perder, y en cada caricia tuya vuelvo a renacer. Escuchar tu voz me da calma, tenerte cerca me da sentido, como si el mundo se apagara y solo existiera lo que contigo he vivido. Eres pausa en mi tormenta, mi refugio sin final, la razón por la que el alma aprende a querer sin miedo y amar de verdad