¿Por qué nos gusta echarle la culpa al destino? ¿Será porque, así entonces es más fácil sobre llevar lo que acaba de pasar? O ¿más bien porque no sabemos afrontar la realidad? Me sincero ante ustedes y confirmo eso, no les digo mentiras, me la paso haciéndolo conmigo mismo, menti que así tenía que ser, que es porque así lo quiso el, pero es culpa de mi debilidad... Me molestó con esta, pero es mi forma, mi manera, mi cara, mi persona, por eso hoy, el día de hoy no culpo al destino por dejarme caer, ni tampoco por mentirme. Culpo a mi persona.