Me pregunto cómo será el del revés. A menudo suponemos que cuando la superficie ofrece tan escasa profundidad debe de ser insondable.
Lo inaccesible ha de merecer necesariamente la pena. Lo odio, a él y a sus silencios, pero adoro la la desaprobación implícita, la jerarquía, la severidad, el desdén, el “tipo fuerte y silencioso”.
Silencios aterradores y horrendos. Ocultándose tras el amaneramiento y el silencio, acurrucado detrás de sí mismo. Cigarrillos sin filtro, cerveza, tías y camisas de leñador. Tanto silencio por descifrar . No solo debes leer entre líneas, sino que has de rellenarlo por completo. Porque el no está allí. Convertirlo en alguien importante en tu vida exige una gran imaginación. Por desgracia, la mía nunca sabe cuando abandonar.
Durante los largos periodos de silencio puedes estudiarlo y finalmente rellanarlo para que encaje con lo que te gusta y lo que te disgusta.