Y gracias por regalarme a mi niño Arleth, nunca creí que podría llevarme siquiera bien con el muchachito que se la pasaba haciéndote berrinche cuando veía que platicabas con otras personas, yo pensé que me odiaba (quizá solo al principio) pero conociéndonos y aprendiendo a querernos logramos ser muy unidos y ahora no me imagino una vida sin él.
Tan extrovertido, gracioso, amable y cariñoso, un ser tan puro como él merece lo mejor que este mundo pueda brindarle, cuando no está su ausencia se siente tan inmensa, él es el color y música en esta pequeña y preciosa familia. Te amo tanto, Arleth Ryuzaki, eres parte de mi alma. @ScentOfRuins