Todo lo que hice lo hice por amor. Me gusta pensar que así fue. Pero es una mentira. Todo lo que hice lo hice por piedad a mí misma, es decir, por egoísmo. No lo hice porque le quisiera, no lo hice porque me interesara. Lo hice porque soy un ser patético, y sin nadie que me tome la mano no valgo nada. Me es imposible caminar por mi propia cuenta, tengo que depender.
Y ahora que finalmente no queda nadie, ya no sé que va a ser de mí. Supongo que eso pasa al dar por hecho todo y dejar de esforzarse, tomar por garantizado algo siempre termina así. Me arrepiento de todo, me hubiera gustado jamás soltar a nadie, no importa que tan insoportables las circunstancias.
No sé que voy a hacer. Supongo que antes de que finalice el mes me la pasaré buscando en qué concentrar toda mi energía. De lo contrario no sé que haré con mi vida. En verdad no tengo muchas alternativas, tengo otras opciones pero no es nada seguro.