Ayer cuando estaba escribiendo el final de "Celestial" recordaba al segundo amor de mi vida y les hable sobre él sin medir que hoy estaría llorando porque mi primer amor de la infancia ha fallecido.
La vida suele ser un torbellino de emociones, así que bueno, probablemente tome esto como una lección y pueda darles un consejo; nunca guarden para ustedes sus sentimientos hacia otra persona, siempre díganlos aunque sea difícil o tengan temor al rechazo a veces es mejor saber sobre el rechazo que pasar lo que les resta de vida con sentimientos que pudieron ser dichos y no se dijeron a tiempo.
Amen con intensidad, griten su amor a los cuatro vientos...