Ahora sí, después de dos años, me despido de Marco Morgan y de Azul Cantini. Personajes que me han enseñado mucho y que me han ayudado a levantarme en algunos de mis peores momentos.
También quiero daros las gracias a vosotros, lectores, que habéis brindado a esta historia un cariño y un apoyo inmensos, mucho más de lo que jamás imaginé. Esta historia empezó a escribirse cuando yo comenzaba a caer, cuando mi mundo empezaba a venirse abajo. Nació como un sueño y terminó convirtiéndose en esta historia tan bonita que hoy cierro.
Fue, sin saberlo, el final de una etapa muy importante de mi vida. Y hoy, exactamente dos años después, siento que ha llegado el momento de cerrarla definitivamente.
No me queda más que volver a daros las gracias por todo el cariño y el apoyo que le habéis dado a esta historia.
Os quiero un mogollón.
Hasta pronto, lectores.