Creo que este es el capitulo de BDC que más he llorado y sufrido.
Llevo seis años con esta triología, escribiendo y no escribiendo, pero siempre con ella en la mente, y siempre me sorprende con algún dato que ya escribí, pero pasé por alto y luego conecta perfecto en capitulos posteriores.
La escritura es magica, nadie me va convencer de lo contrario.
Es demasiado intensa la conexion que tengo con esta obra. La amo.