Estoy embarazada, y lo amo, amo a mi bebé, a mi niño, es mi pequeña plumita de quetzal, mi regalo de Dios.
Todos esperan su nacimiento ¿Será hoy? ¿En unas horas? Tal vez pasadando esta semana, todos estamos impacientes.
Pero la persona que mas quería que lo conociera ya no está, mi amado abuelo ya no está.
Qué ilusión le hubiera dado conocerlo, cargarlo, contarle todas sus historias. Qué feliz hubiera sido yo de poder verlos, pero la vida es como es, y tuvo que irse primero. Hace dos años ya que siento ese vacío, ese frío...
Mi bebé ya va a nacer, siento que el momento se acerca, pero yo solo quiero ver a mi abuelo a mi lado, sonriéndome, sabiendo que el estaba esperando a mi hijo y que por fin está aquí. Pero eso es imposible ya, porque mi abuelo ya falleció y nunca podrá sostener en sus manos a mi pequeño hijo.
Allá nos iremos a encontrar algún día abuelito, o quizá él te conozca a través de mi, pero algún día estoy segura que estaremos reunidos otra vez, solo esperanos, no sé cuánto tiempo, pero espéranos, porque algún día conocerás a tu primer bisnieto y algún día me volverás a ver a mi, tu querida nieta.