PROXIMAMANTE
Un two Shot muy a mi estilo
A finales de Mayo o Inicios de Junio:
Mi Romeo, Mi Julieta
Avance:
La rubia no pudo evitar su sonrisa, tal vez aún tenía un poco de suerte encima y sin duda, sintió que el corazón se le detenía cuando por fin sintió su mirada sobre ella. Aunque el momento no duró demasiado, aquel hombre no tardó en volver a intentar echarla.
—Bruce; espera…
Todavía no podía creerlo; era ella. ¿De verdad era ella?
Sí; ese cabello, esa sonrisa, esa mirada. Era ella, a pesar de llevar otro peinado y de que sus rasgos se notaran más maduros; era ella.
—¿La conoces? —la actriz a su lado estaba tan confundida como el hombre que aún no la soltaba.
—Sí; su nombre es Candice —notó la sonrisa de la rubia—. Bruce; ¿me harías el favor de llamar a uno de los botones a mi camerino? —se acercó y sin dudarlo, en silencio la condujo a su camerino donde no pudo hacer nada más que abrazarla.
—Terry yo…
—Te parece bien si nos vemos en algún otro lado, cuando termine la función. Justo ahora debo darme prisa; la función está por comenzar.
—Sí; ¿dónde? —en ese instante llamarón a la puerta.
—Carl te llevará a tu asiento —salió, esperándola y dándole las últimas instrucciones—. Te buscaré en el Café París ¿De acuerdo? Está a un par de manzanas de aquí.
—Ahí estaré.
Un par de horas más tarde, aún con su maleta y todavía sin saber lo que haría después de verlo, lo esperaba en una mesa algo escondida, temiendo que la echarán antes de que él llegara, sintiendo que el corazón palpitaba tan fuerte y tan rápido, que quizá las personas a su alrededor podían escucharlo.
¿Era posible?
Lo sabía, era enfermera, era imposible; pero sentía que podía ser una posibilidad.
—Disculpa —de pronto, con suavidad sintió el roce de su mano sobre su espalda, justo antes de escucharlo—. Vine tan pronto pude —se sentó en la silla frente a ella.
—Descuida; imagine que tus fans no te dejaban en paz —intentó bromear.
—Algo así. ¿Ya ordenaste?