mi queridísima ophélia, ¿bajo qué constelación te fue concebido el advenimiento del año nuevo?, ¿en qué estado anímico y vital te encontrás ahora? me otorgarías absolución por haberme eclipsado sin preámbulos ni explicaciones? te juro que tal disolución no suele pertenecer a mis hábitos. respecto a eso.. quizá —y sólo quizá— incurrí en una lectura intuitiva de tu mente y supe que anhelabas reivindicar mi amistad, lo que me llevó a hablar con vos.. solo quizá.. en cuanto a los apelativos, apenas logran aflorar “lia” y “feli”; sin embargo, me asalta una idea más minuciosa y casi alquímica. y si así lo deseás, hablame de vos y concedete la libertad de enunciar cuanto quieras, sin censura ni contención.