CrisCris737

Mientras jugaba en el jardín atrapé una mariposa, bastante hermosa y colorida. Con entusiasmo e inocencia infantil corrí en busca de madre y al encontrarla se la mostré. Ella, indiferente como siempre tomo la botella que bebía, aplastandola en el escritorio, matándola como mi amor a esta.
          	Mientras jugaba en el jardín ya sin la inocencia de antes, cambiada por un silencio pensativo paseé entre las flores buscando la más bonita, la más estética que pudiera tomar y con entusiasmo receloso camine en busca de madre, ella en silencio imperturbable la observó. Con nerviosismo se la di y ella la dejo caer al piso por accidente, me apure a querer tomarla pero ella la aplastó con su calzado, destrozandola.
          	Esta vez en calma calculada escribía cuando la mujer mayor llegó, madre de madre. Con dulzura fingida se acercó siendo seguida por otras sombras extrañas y me ofreció una rosa roja, con duda la tomé espinandome al instante dejándola caer junto mi roja sangre. Madre llegó, enojada y tomándome con fuerza me lanzó a tomar la rosa de nuevo entre mis manos haciéndome sangrar, sangre dolorosamente, grite, llore pero ella estaba satisfecha.
          	Ya no confiaba en su voz melosa pero madre seguía llamándome, oculte mis escritos y lo que sentía, aceptándolo. Con cautela me acerque a su habitación llena de humo asfixiante. No tenía nada que entregar esta vez por lo que me quedé en el marco observando en silencio, un silencio que se volvía eterno, asfixiante.
          	Quiero creer una vez más en madre, intentar una vez más antes de caer al vacío. Con poco entusiasmo tome mis escritos esperando que madre pueda apreciarlos. Encontré a madre en la cocina y en silencio le acerque mis escritos sin verla, ella los miro. Ella los miro unos segundos y los destrozó por completo en sus manos, rompiéndome consigo otra vez.
          	Sin respirar seguí las instrucciones de madre pero sigo sin ver el final. Dejando mis escritos de lado, muriendo en vida, ¿Hay algo más en esta vida?.

CrisCris737

Mientras jugaba en el jardín atrapé una mariposa, bastante hermosa y colorida. Con entusiasmo e inocencia infantil corrí en busca de madre y al encontrarla se la mostré. Ella, indiferente como siempre tomo la botella que bebía, aplastandola en el escritorio, matándola como mi amor a esta.
          Mientras jugaba en el jardín ya sin la inocencia de antes, cambiada por un silencio pensativo paseé entre las flores buscando la más bonita, la más estética que pudiera tomar y con entusiasmo receloso camine en busca de madre, ella en silencio imperturbable la observó. Con nerviosismo se la di y ella la dejo caer al piso por accidente, me apure a querer tomarla pero ella la aplastó con su calzado, destrozandola.
          Esta vez en calma calculada escribía cuando la mujer mayor llegó, madre de madre. Con dulzura fingida se acercó siendo seguida por otras sombras extrañas y me ofreció una rosa roja, con duda la tomé espinandome al instante dejándola caer junto mi roja sangre. Madre llegó, enojada y tomándome con fuerza me lanzó a tomar la rosa de nuevo entre mis manos haciéndome sangrar, sangre dolorosamente, grite, llore pero ella estaba satisfecha.
          Ya no confiaba en su voz melosa pero madre seguía llamándome, oculte mis escritos y lo que sentía, aceptándolo. Con cautela me acerque a su habitación llena de humo asfixiante. No tenía nada que entregar esta vez por lo que me quedé en el marco observando en silencio, un silencio que se volvía eterno, asfixiante.
          Quiero creer una vez más en madre, intentar una vez más antes de caer al vacío. Con poco entusiasmo tome mis escritos esperando que madre pueda apreciarlos. Encontré a madre en la cocina y en silencio le acerque mis escritos sin verla, ella los miro. Ella los miro unos segundos y los destrozó por completo en sus manos, rompiéndome consigo otra vez.
          Sin respirar seguí las instrucciones de madre pero sigo sin ver el final. Dejando mis escritos de lado, muriendo en vida, ¿Hay algo más en esta vida?.