PuckBoy
/ el día había sido un completo dolor de cabeza. entre pruebas por pasar, conseguir más suministros para su galería privada y por supuesto, juguetes y comidas para su apreciado amor felino, apenas había logrado conseguir un espacio para huir de sus deberes e ignorar el entrenamiento de hoy y llegar lo suficientemente puntual a su "no" cita. sus pasos comenzaron a disminuir la velocidad cuando quedaba menos de una cuadra el lugar dónde lo había invitado. por un momento pensó qué, probablemente, itachi no estaría ahí. ¿en qué clase de mundo creía que él aceptaría una extraña invitación por la vergüenza de haberlo echado de la puerta de la casa?, parecía que el universo a veces seguía queriendo divertirse con él. al momento de cruzar el umbral sus luceros celestes buscaron algún indicio de aquella cabellera azabache, sintiendo casi cómo su pecho tamborileaba por sus latidos al verlo sentado inmerso en su celular. antes de ir a saludar optó por pedir algo primero, pero en cuánto hizo la fila su regaño mental no tardó en aparecer; « Ni siquiera sé cómo le gusta el café. » debió salirse de la formación, pidiendo disculpas al chocar con un par de chicas, que por primera vez, deidara decidió no darles atención como lo hacía de costumbre. sus pasos lo llevaron hasta dónde estaba el mayor, dejando su mochila y un par de bolsas que cargaba en sus manos frente a la mesa en dónde el de hebras oscuras se encontraba. Hola, oye... no sé cómo te gusta el café. / su voz logró salir más tranquila de lo que pensó, dejando que su mirada se cautivara un momento en los orbes oscuros del otro.
PuckBoy
Creí que esas cosas arregladas habían quedado en el pasado. Carajo, ¿y cómo se supone que alguien externo pueda intervenir cuando ni siquiera se cruzan miradas?, no es como si pudiéramos juntarlos... / su mente de pronto hizo clic. ¡claro que podían!, el menor de los uchihas estaba en el campus, cerca de naruto, naruto estaba en el equipo de hockey, un equipo que celebraba sus partidos –ganados o no, aunque siempre ganaban– con fiestas, fiestas que claramente todos estaban invitados. Hay un partido en unos días, el equipo contrario son bastante estúpidos asi que claramente ganaremos, si ganamos tenemos la costumbre de celebrar. Si logras hacer que tu hermano vaya a la fiesta yo podría hacer que Naruto se tope con él... / ¿era una mala idea?, probablemente. ¿los chicos lo matarían?, era obvio. pero la simple idea de ver a su mejor amigo una vez más sufrir por un noviazgo inexistente... lo iba a volver loco, a él y a los chicos.
PuckBoy
/ sus labios se abrieron y cerraron en un par de segundos, sin poder negarse o decir algo más cuando el contrario ya había ordenado de nuevo. incluso mucho antes de reprochar –ya que se suponía que esto era una no‐cita y él lo había invitado– sus iris celestes se desviaron casi de inmediato cuando el postre del día que había pedido el azabache era curiosamente el que más adoraba el blondo. en el momento no pensó si podía ser una coincidencia, simplemente se resignó al tomar la cuchara y dar una probada hacia el postre. ¿Mm? / lo miró una vez, con la boca ligeramente llena. tragó al terminar de escucharlo, haciendo un ademán con su mano para restar importancia a lo dicho. No tengo prisa, para nada. Solo estaba pensando qué excusa utilizar, tal vez a Tobi. Puedo decir que el calor lo puso de muy mal humor y no es mentira, el pobre estornuda demasiado cuando los días son muy calurosos, y no es como que puesa ahorita ir y conseguir una maquina de clima para los dos. / y una vez más otro recordatorio cruza su cabeza, debía ahorrar lo más pronto posible para ese aparato, pero los pagos de la carrera y los insumos para su galería lo exprimian demasiado. « Ya estás pensando mucho de nuevo. » apartó todo pensamiento, no quería desviar su atención de la conversación o del azabache en sí. « Entonces sí quieres que nos volvamos a ver... » aquellas palabras quedan en su cabeza flotando cuando escucha la verdadera razón de aquella relación impuesta. una mueca se forma en sus labios, tomando otra cucharada de su postre.
PuckBoy
Oye, tal vez sobrevivo a base de becas y trabajos extras después de clases, pero puedo pagarte otro café. Después de todo yo te invité. / aunque sabía que el azabache no aceptaría, no perdió con intentarlo. sus hombros se alzan ligeramente, queriendo restar importancia a algo que él de verdad podía pagar. por un momento vuelve a pensar en la excusa que debería inventar para justificar una falta más al entrenamiento, porque claro, decirle al capitán que estaba en una no–cita con el hermano de su ex pareja. « ¿Y si digo que Tobi enfermó?... carajo Deidara, concéntrate. » su atención regresa al mayor, volviendo a sentir el extraño cosquilleo recorrer su estómago cada vez que conectaba mirada con el contrario. Claro que me interesa saber, dos cabezas piensan mejor que una, ¿no? / sus ojos rodan, sin atisbo de frustración o cualquier cosa negativa, al contrario, resopla de nuevo con algo de burla de solo pensar cuánta información del rubio tenía sobre sus manos. Te daré todo lo que quieras pero necesito saber exactamente qué sucede entre esa chica y tu hermano. Estoy cansado de tener que tirar cualquier objeto rosa de la casa porque Naruto no puede ni siquiera ver en pintura ese color. / y no era mentira. estaba prohibido incluso la mención de esa flor que la chica ya había manchado. su rostro se mantiene aún ladeado ligeramente mientras seguía recargado sobre su palma. analizó unos momentos qué tan descarado o pícaro podía ser con el mayor, quería controlar su naturaleza tan cansinamente coqueta, a pesar de sentir que apenas y podía decir una palabra razonable frente a los ojos del uchiha. Aunque supongo que el que te de más "información" es una excusa para vernos de nuevo. / menciona por fin, con una sonrisa llena de inocencia fingida. no podía evitarlo, aunque sintiera que estaba cruzando una delgada línea. una cosa era sonreír y conseguir algún ligue sencillo en todo el campus, otra era estar frente a uno de los más prestigiosos apellidos de toda la ciudad.