Sinceramente no me gusta acordarme de mis pecados.
Porque sería un error.
Y se me antojaría repetirlos.
Pero cuando se trata de ti, asumiría con placer cada una de las consecuencias.
Siendo sincera... Pecados "tú".
Merecen la pena cometerlos.
Hay pecados que se convierten en vicios...
Tú lo eres.
Yo seré tu caos y tú el mío ese fue el trato con el destino.
Sinceramente no me gusta acordarme de mis pecados.
Porque sería un error.
Y se me antojaría repetirlos.
Pero cuando se trata de ti, asumiría con placer cada una de las consecuencias.
Siendo sincera... Pecados "tú".
Merecen la pena cometerlos.
Hay pecados que se convierten en vicios...
Tú lo eres.
Yo seré tu caos y tú el mío ese fue el trato con el destino.
No cedas; no bajes el tono, no trates de hacerlo más lógico, no edites tu alma de acuerdo a la moda. Mejor, sigue sin piedad tus obsesiones más intensas