Dejeme decirle, profesora, que no, no me he puesto fea como usted dijo, quizás porque aún no soy vieja, me volví todo lo que usted esperaba que no fuera, soy fuerte, soy actriz y soy feliz, amo completamente mi vida, lo que hago y a quienes me rodean y eso aunque es mucho más de lo que usted predecía de mí, es lo que yo siempre supe que vendría.