Con el paso de los años, las experiencias y quizás un toque de madurez, me he vuelto como un vino seco, conforme más se añeja, se vuelve más selecto para paladares especiales, con cuerpo, sabor aparentemente amargo, pero que su buque es de aroma a madera, buen cuerpo y anejado en barricas especiales, no cualquiera bebe un vino de estos... pero esos paladares que lo prueban... se quedan con un gran sabor en boca... deseando más...
Astianax Ritter Black.