Para mis lectores.
Sé que es tarde, pero gracias por seguir aquí, por levantarse cada mañana aun cuando duele, por intentarlo una vez más aunque parezca imposible. Eso que hacen, ese pequeño acto de volver a respirar y ponerse de pie, es un acto inmenso de valentía.
Ustedes son importantes. Su existencia tiene un peso que a veces no alcanzan a ver, pero se siente: en la sonrisa de alguien, en una palabra que dieron, en la historia que aún no han contado.
No están solos; hay manos, ojos y corazones que desean acompañarlos. Buscar ayuda también es un gesto de fuerza y de amor propio.
Gracias por estar aquí, por leer, por existir.
Gracias por ser valiente.
Gracias por intentarlo.
Gracias por no rendirte.
Gracias por despertar.
Gracias por levantarte un día más.
Gracias.
Atte: D.E.