A lo mejor estoy muy mimada, consentida o chiflada, pero siempre eh pensado que mi mamá no me quiere en verdad.
De que sirve tanto regalo, tanta compra y dinero, si me insulta, denigra y trata como si pudiera estafarla.
La amo, pero también la odio. Porque siempre saca lo peor de mí y me hace sentir como si mi vida no importará. Aún a mis 30 años, me hiere.
Ama a mis hijos y da todo por ellos, pero a sus ojos no soy ni la mitad de lo que una buena madre es.
Me gustaría dormir y no despertar. Me gustaría morir y no sentir más. Pero, entonces mis hijos sufrirían y eso me duele más.
Tal vez es tiempo de dejar de venir a verla, poner distancia de por medio y no esperar nada de ella, como escucharla decir que me quiere o que está orgullosa de mí... Eso nunca pasará.
Gracias por leer
Me eh desahogado