Si estás leyendo esto… gracias.
Por ahora somos poquitos. Mejor así. Menos ojos, menos “impacto”. Esta cuenta se llama identidad desconocida por una razón: aquí adentro, tener nombre es dejar rastro.
Voy a ir subiendo la historia de David. Oficialmente es ficción. Extraoficialmente… digamos que es una forma de hablar sin que me escuchen “de frente”. David cree que entiende la República Áurea porque tiene un buen nivel, porque AURA lo deja pasar, porque todo huele a limpio. Y justo por eso es peligroso: porque cuando el aire tiene dueño, uno tarda en darse cuenta.
Si un día ves que un capítulo desaparece, que algo se corta raro, o que el sistema te responde con un blanco pulcro como si tu pregunta no existiera… no fue un error. Fue cuidado.
Gracias por seguirme, quien seas. Si te quedas, vas a ver cosas que aquí se ven todos los días… pero nadie nombra. La brisa ya está soplando. Y cuando la sientas, vas a entender por qué escribir esto da miedo.