A mis 34 años, he conocido la amplitud de la vida: desde la comodidad de la abundancia hasta la crudeza del asfalto. He caminado por cimas donde no faltaba nada, solo para descubrir que la verdadera prueba de un hombre comienza cuando el viento sopla en contra y el refugio desaparece.
Hoy me encuentro en un proceso de reconstrucción profunda. He visto cómo se desvanecían las certezas que construí, perdiendo no solo lo material, sino lo que más valoraba: la cercanía de mi hogar y mi familia. Sin embargo, mi esencia permanece intacta. Sigo de pie, impulsado por una ética inquebrantable y una moral que no se negocia por necesidad.
Soy un hombre que prefiere la verdad que hiere antes que la mentira que consuela. No sé qué es tirar la toalla; soy un emprendedor del destino que sabe escuchar, aprender de sus errores y levantarse con más honor del que tenía al caer. No lucho por recuperar el pasado, sino por forjar un futuro donde mi hijo, mi Pachote, vea en su padre a un hombre que nunca se rindió ante la adversidad.
Cada día me reconstruyo para ser más que ayer. Porque el honor no se hereda ni se compra, se gana en cada kilómetro de lucha.
- Bucaramanga
- JoinedJanuary 30, 2026
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