Era una noche muy bonita, un poco fría, se respiraba un aire otoñal que sin lugar a dudas es una de sus estaciones favoritas del año, no había nadie en las afueras de la calle, podía caminar descalza por el duro pavimento, observaba todo detenidamente, por fin sentía un poco de tranquilidad, no extrañaba a nadie, simplemente su soledad la acompañaba y así estaba bien, sonrió y simplemente le agradeció a la muerte por llegar cuando más la necesitaba.
-Gema-
- Se ha unidoOctober 30, 2018
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