Verdaderamente no sé cómo volver, quiero escribir, desahogarme, volver a hacer lo que me hacía feliz pero no puedo.
Estos últimos meses han sido como una montaña de emociones, antes estaba tan arriba que sentía que había alcanzado la verdadera felicidad, que había alcanzado todo lo que había querido lograr, me sentía segura, conectada con la vida, y quería que esos momentos durarán para siempre, por eso intentaba guardarlos en mi memoria como si conociera mi pésima suerte, y si, era de esperarse, porque hoy estoy en el punto más bajo de mi vida.
En una semana todas las cosas que tanto amaba y cuidaba se vinieron a bajo.
Incluso mi cuerpo se ha enfermado, accidentado y confieso que lo he mal cuidado.
Por eso ahora estoy en espera de ir con el psiquiatra.
Y verdaderamente, me duele, porque tengo mucho que decir, mucho que soltar, pero las palabras se mueren por debajo del teclado.
Solo queiro dormir por mucho tiempo, y despertar cuando todo sea más tranquilo y menos doloroso.
Les juro que ya no se que hacer