Hace un par de días, estaba chambeando como todo empleado sobreexplotado: manejando cables, hablando con gente y cumpliendo con actividades. Y para cuando llegó el momento del descanso… pasó algo inesperado. La sensación fría de mis dedos, las brisas chocando con mis ojos, el cielo grisáceo mencionando la próxima lluvia, y un silencio pronunciado que sellaron mis labios. Supe de inmediato que algo no cuadraba, que estaba fuera de lo habitual, yo estaba…
Viendo palomas. Así es, como lo leen. En vez de estar llenando mi cabeza con contenido que empeora mi déficit de atención, yo, Doramico, estaba viendo a un grupo de palomas comiendo granos arroz como todo un anciano.
No solo eso, encontré una cana entre mi cabello, Ya no me desvelo, no me apetece jugar, escribir se me hace cansado y eh empezado a repetir “en mis tiempos”. Entonces, decidí tomar un proceso de auto rejuvenecimiento.
Con mi uniforme y mis tácticas de maquillaje, me infiltré en los templos de los más sabios en donde estarían los maestros que me enseñarían el proceso. El Kínder y el cole.
Y ahora, después de salir de la cárcel, me presento como una persona nueva que rompe ciclos y empieza nuevos: Adiós a comprar juegos, hola a donar a streamers. Hasta luego Oreja de Van Gogh, bienvenido tralalero tralala. Ya no mas azúcar, ahora será el vape. Adios Goku super saiyajin fase Dios, hola spruklins fase 52.
Y me complace decir que hora que tengo el poder de la juventud conmigo ¡me siento inmor… ! Me duele la rodilla.