Cuando estaba empezando a escribir, mi sueño era tener un libro en papel. Ahora que lo he logrado, me doy cuenta de que lo más difícil es moverlo.
De verdad, os animo a apostar por un autor que acaba de empezar a publicar. No lo digo por mí, sino como una filosofía de lectura. Al leer esos libros, estás alimentando los sueños de un escritor que está lleno de dudas y que no sabe si va por el buen camino.
Un abrazo a todos los que estáis en mi mismo barco. ¡A remar!