Gracias por estar, por esperar y por acompañarme incluso en mis silencios. Sé que a veces desaparezco y me tomo mi tiempo, pero eso no significa que me vaya para siempre. A veces solo necesito respirar, ordenar lo que siento y volver con el corazón más claro. Su apoyo, su paciencia y su cariño no pasan desapercibidos; los llevo conmigo incluso cuando no estoy presente. Siempre regreso, porque aquí también es hogar.
Feliz añoooo!