-¿Le puedo decir, Flamedramon?
-Haz lo que quieras, de cualquier manera no me interesa.
-Tal vez es por lo que escribí por ahí.
-¿Q-qué?
-Em...
-Ah, hola Renamon.
-¡Renamon!
-Que tal, Flame. Oye, ¿qué ibas a hacer?
-Nada, solo avisarle a Edna del quinto capitulo.
-Bien por ti (se dirige a Flamedramon). ¿Tú que tienes?
-N-nada.
-Um... ok. Los veo luego.
-Conste que no le dije.
-¿Entonces no escribiste nada?
-Nope.
-¡HIJO DE q#/4!
{Por si te preguntas, eso es digamos algo que empecé a regalar a los que leen mis historias. No te confundas; estaré loco pero no para tanto}