"¿Haji....me?" Nanami caminó hacia el chico de cabellos castaños, sintiendo como si estuviera corriendo por un corredor en el que se estaba acabando el aire. Con la ansiedad y la euforia en su y ser.
Entonces, el chico voltea y...
"No soy Hajime."
"..."
"¿Me veo como él?"
"N-no... No eres tan alto, tus ojos son distintos... No son iguales..." El cabello, el maldito cabello volvió a hacerla recordar viejos buenos tiempos cuando solo eran unas Game boys, una fuente y un segundo jugador de su edad.
"No puedo creerlo... Podrías ser como su hermano." Su mirada oscureció aunque el resplandor aclarecia cualquier faro de oscuridad del día. Naegi quedó en silencio, asimilando la información.
"Mi nombre es Makoto." Respondió con firmeza el chico, sosteniendo a la mayor por los hombros. Con suavidad y firmeza.
"No me veo como un fantasma...¿verdad?"
"No... En lo absoluto."
"..." "..."
"Vamos, te invito a comer unos Mochis de fresa y luego seguiremos con las sesiones de Gokuhara-san. Veo que estás mejorando un poco."
"No sabría si llamara esto mejora..." Murmuró la gamer, sumergiendo su cabeza en el hombro del chico. El estaba callado, ahora las palabras no servían solo los gestos y la comprensión. Deslizó su mano por el cabello de la mayor.
Seguía preguntándose...
¿Cuándo lo superará?
¿Cuándo no lo verá como su reemplazo?
**¿Cuándo...su corazón no se romperá en Miles de oedazos?**
Fin
:^)
¿Qué te parece?