EliseoBencomo23

Elogio a la muerte.
          	
          	Hoy pude apreciar de nuevo tu rostro, fue de lejos donde te observé por un buen rato, como si de mil cosas que todos podían ver yo te pude distinguir entre todo, sonríes. Esa sonrisa que un día me llenaba de entusiasmo hoy en es el fruto de mi locura, quise ir y abrazarte, pero si de abrazarte fuese una sentencia, condenaría mi alma a miles de condenas, aún así no es lo más prudente.
          	
          	No nos detuvimos a quitar de nuestras cabezas la idea de amar sin consecuencias, nos importaba el sentimiento por sobre nuestras responsabilidades, nos amamos de una forma tan poderosa que no pudimos sostenernos. Nos golpea la realidad y no caemos en cuenta, ignorantes no pensamos con franqueza, y un día llegan los problemas.
          	
          	¿En qué momento debemos decidir si amar sin medida o arriesgar un poco y contraer otra herida? No lo sé, idea que nunca me planté o si quiera imaginé, fuiste tu quien se puso primero antes que nosotros, admiro tu determinación por soltarme sin mirar atrás, desearía tener la voluntad que tuviste para amarte más a tí que lo que sea que tuvimos. Quizás pudimos hacer más, pero ya no importa, ¿Que más da?
          	
          	Ya no me cuestiono que hice mal, ya no regreso a voltear lo que se puede arreglar. No significa que lo olvidé, no significa que no te extraño, todo lo contrario ví tu sonrisa y volví a sentir aquella sensación dentro de mi, pero está vez con el seño fruncido volví a morir.
          	
          	No todo se debe hacer por amor, a veces tenemos que sacrificar el amor por qué debemos hacer, y tirarlo todo para no arrepentirnos y sacrificar lo que no podemos conseguir. Quizás tú lo ves así, pero donde tú me ves, yo lo habría dado todo por tí.
          	
          	La lluvia cayó, tú te habías ido, pero yo seguía viéndote. Tal vez estoy loco o solo quiero seguir muriendo en este lugar, quizás todo lo que fuimos fue el cementerio donde me voy a quedar.

EliseoBencomo23

Elogio a la muerte.
          
          Hoy pude apreciar de nuevo tu rostro, fue de lejos donde te observé por un buen rato, como si de mil cosas que todos podían ver yo te pude distinguir entre todo, sonríes. Esa sonrisa que un día me llenaba de entusiasmo hoy en es el fruto de mi locura, quise ir y abrazarte, pero si de abrazarte fuese una sentencia, condenaría mi alma a miles de condenas, aún así no es lo más prudente.
          
          No nos detuvimos a quitar de nuestras cabezas la idea de amar sin consecuencias, nos importaba el sentimiento por sobre nuestras responsabilidades, nos amamos de una forma tan poderosa que no pudimos sostenernos. Nos golpea la realidad y no caemos en cuenta, ignorantes no pensamos con franqueza, y un día llegan los problemas.
          
          ¿En qué momento debemos decidir si amar sin medida o arriesgar un poco y contraer otra herida? No lo sé, idea que nunca me planté o si quiera imaginé, fuiste tu quien se puso primero antes que nosotros, admiro tu determinación por soltarme sin mirar atrás, desearía tener la voluntad que tuviste para amarte más a tí que lo que sea que tuvimos. Quizás pudimos hacer más, pero ya no importa, ¿Que más da?
          
          Ya no me cuestiono que hice mal, ya no regreso a voltear lo que se puede arreglar. No significa que lo olvidé, no significa que no te extraño, todo lo contrario ví tu sonrisa y volví a sentir aquella sensación dentro de mi, pero está vez con el seño fruncido volví a morir.
          
          No todo se debe hacer por amor, a veces tenemos que sacrificar el amor por qué debemos hacer, y tirarlo todo para no arrepentirnos y sacrificar lo que no podemos conseguir. Quizás tú lo ves así, pero donde tú me ves, yo lo habría dado todo por tí.
          
          La lluvia cayó, tú te habías ido, pero yo seguía viéndote. Tal vez estoy loco o solo quiero seguir muriendo en este lugar, quizás todo lo que fuimos fue el cementerio donde me voy a quedar.

EliseoBencomo23

La última navidad.
          
          Ya a partir de las 12 se escuchaban los cohetes y las personas cantando sus canciones de navidad, la alegría alberga sus corazones y sus familias reunidas claman un año lleno de bendiciones y esperanzas, la fé inunda y el gozo lo gritan al ver sus regalos y reuniones. La brisa de la noche trae la fresca alegría de la noche buena y clamor de un pueblo que desea la prosperidad no cesa en sus voces, un suspiro de una madre viendo sus hijos crecer, una lágrima de un nieto presencia sus viejos envejecer, un hermano que ve sus parientes triunfar y un padre que desea su familia disfrutar. Y mientras mi alma súplica mi cuerpo abandonar.
          
          Que ya el verano llegue está brisa solo trae soledad, la sequía parece ser mas dulce que la felicidad, y una tormenta destruye como tú en mi mente has de revolotear.
          
          Vida y salud, es lo que se puede desear, aunque la vida solo trae pesar, el consigo me carcome y la dicha me ha de quemar, con la misma la salud me ha de quitar.
          
          Lapiz gastado, tinta no hay y el borrador ya está gastado, no queda papel y ni ganas de inspirar, que canten sus canciones no las quiero escuchar, que cumplan sus deseos solo puedo anhelar, que la tristeza se vaya solo me queda esperar.
          
          Eliseo Bencomo

EliseoBencomo23

Insaciable - Por: Eliseo Bencomo
          
          ¿Debemos confarmanos con las mentiras que nos susurran las personas o con las verdades que creemos que nos dice nuestra mente? Da igual, ambas nos hacen dudar. Soñar siempre me ha gustado y pensar que un día quería correr, tener el mundo en mis manos, ¿pero el deseo tiene la magnitud de acercarte a aquello que más anhelas? ¿O fue mi ingenuidad la que me condujo a perder mi juicio?. Fue quizás el tiempo lo que no estuvo a nuestro favor, pero tu voz alentando mis sueños se quedaron en mi memoria y la escucho por la mañanas al levantarme, es casi tan real que busco sentirte, pero tu no estas y se marcha mi aliento con mis ilusiones.
          
          Cuál sueño imposible de un niño iluso que quiere ir al espacio, o cual condenado a muerte que sueña con la libertad del perdón. Solo son sueños, y los sueños son estúpidos.

EliseoBencomo23

Aprendí a perdonarme - Eliseo Bencomo
          
          No es fácil dejar de sentir miedo, pena, temor, pánico. Son emociones que nos siguen a través de nuestra vida, son una maldición atada a nuestra mente que nos inunda de dudas y comentarios negativos causando que nos hundamos en la profundidad de nuestra consciencia cubriendo así la máxima autoridad de poder ser nosotros mismos, de vernos y aceptarnos así tal cual. Somos humanos, somos personas, con los mismo derechos a equivocarse y estar arrepentidos. Lo que determina tu integridad, aunque te hayas equivocado, será la intención de tus actos, sinceridad, honestidad y respeto. Y todo eso lo llevas tú, todo eso lo eres tú. Tal vez es verdad que no somos perfectos, pero si conozco alguien que se acerque a ese concepto como humano, eres tú intentando mejorar. Porque eso es lo que significa ser humanos, sentir que podemos ser mejores, porque para eso fuimos hechos. No tengas miedo de brillar, no tengas pena de expresar, no tengas temor al escuchar, aprende a perdonarte.