Reencarné en Genshin ¿¡Pero no tengo un sistema!? Shogun, quita la espada.
¡Y con esto llegamos al final de la primera temporada!
Sinceramente, muchas gracias por haber acompañado a Kato en este viaje tan caótico. Lo que comenzó con un pobre reencarnado que solo quería sobrevivir en Teyvat terminó convirtiéndose en una cadena interminable de malentendidos, novelas polémicas, Arcontes lectores, sistemas equivocados... y ahora hasta un dios antiguo que decidió cambiar de destino por culpa de un libro.
Nunca imaginé que escribir esta historia sería tan divertido. Cada capítulo me dio la oportunidad de preguntarme: "¿Qué es lo peor que podría pasar si Kato vuelve a escribir otra novela?" Y, de alguna manera, la respuesta siempre terminaba siendo aún peor de lo que había imaginado.
Quiero agradecer de todo corazón a todos los lectores que llegaron hasta aquí. Gracias por leer, comentar, compartir sus teorías, reírse con los malentendidos de Kato y acompañar esta aventura capítulo tras capítulo. Su apoyo fue la mayor motivación para seguir escribiendo.
También espero que hayan disfrutado de esta versión tan peculiar de Teyvat, donde un simple novelista puede provocar más caos que un Heraldo Fatui sin siquiera darse cuenta.
Pero esto no es un adiós.
Es solo el final de la primera temporada.
Todavía quedan muchos lugares por visitar, personajes por conocer, nuevas novelas que Kato jamás debería escribir... pero que seguramente terminará escribiendo de todas formas.
Y, por supuesto...
Las consecuencias de todo lo ocurrido apenas están comenzando.
¿Qué hará Aether con el misterioso sistema?
¿Descubrirá alguien la verdadera identidad de Tako?
¿Qué ocurrirá cuando las historias de Kato lleguen a más regiones de Teyvat?
¿Y, sobre todo... Tartaglia tiene razón en que el autor tiene algo personal?
Todas esas respuestas llegarán en la segunda temporada.
Hasta entonces...
¡Muchísimas gracias por haber leído!