Anécdota de la primaria:
Yo era aquel niño que siempre ayudaba a sus compañeros, cuándo no traían los materiales para que al final nunca!! Me devolvieran el favor, hoy en día me reencontré con algunos de ellos y siempre recuerdo ésos días cuándo no tenían nada.
En fin la moraleja es: No todas las personas son confiables en éste mundo