Eno, en vez de preguntarte "¿por qué estoy aquí?", ¿por qué no intentamos cambiar la pregunta a "¿qué puedo hacer desde donde estoy hoy?"
Sé que es durísimo. Cambiar el mundo o ver un impacto real en la sociedad es una batalla cuesta arriba, y vos lo sabés mejor que nadie. Actualmente parece que todo se está yendo a la mierda, hay mil problemas y cada generación o persona viene con una estructura, una educación y un pensamiento ya establecidos. Es muy frustrante, pero no podemos esperar que la gente que ya tiene su postura fija de repente abra los ojos y te diga: 'Tenés razón, voy a cambiar'. Lamentablemente, el ser humano no funciona así. Te lo dije.
Entiendo perfectamente tu frustración, aunque a veces sea difícil procesar tanto dolor junto. Sentís que tu existencia no marca la diferencia porque vivís en un entorno donde a muchos les chupa un huevo lo que pasa, otros se resignan y otros prefieren mirar a un costado para no complicarse la vida. No todos vemos el mundo con los mismos ojos, ni todos van a luchar por las mismas causas. Con tu familia pasa lo mismo: ellos piensan de esa manera y es una lástima que decidan hacer de la vista gorda, pero no podés desgastarte intentando cambiarlos. Tu energía es valiosa; en lugar de gastarla ahí, el camino es empezar a buscar a la gente que SÍ vea el mundo como vos lo ves.
Incluso escribir, eso que sentís que no salva vidas, es una herramienta enorme. Escribir es registrar, es incomodar, es hacer que otros no se sientan solos. ¿Te pensas que no ayuda? ¿Y los escritores que dieron un impacto? Incluso conozco uno que a través de su escritura denunció una dictadura y demostró las infracciones inhumanas que está cometía. Las cartas, los libros, el profundizarse a mundo SALVA VIDAS; literalmente hay una comunidad que relata como encontraron un libro que iluminó su momento más oscuro. Los escritores somos esos, creadores de realidades que queremos vivir junto a esa comunidad de lectores que también lo busca, que sueña y crea.