Y pensar que…
El libro ¿Por qué no te olvido? nació una tarde cualquiera, por un simple capricho.
Así, de la nada, se me vino a la cabeza el título… y como una chica caprichosa que soy, decidí escribir el primer capítulo.
Sin pensarlo mucho, me lancé al pasado, a revivir cosas que quizás no debía, a darle forma a lo que dolía.
Y es que este libro, para mí, fue escrito por una sola razón:
porque no sabía cómo olvidar.
Quise olvidar personas que seguían vivas, que estaban ahí, pero ya no conmigo.
Y entonces comprendí algo:
no puedes olvidar a alguien que sigue existiendo.
No del todo.
Solo aprendes a convivir con su presencia en tu memoria,
a verla pasar sin que duela tanto,
a entender que no se trata de borrar,
sino de seguir
—con todo eso dentro—.
Pero lo que nunca imaginé,
fue que, mientras escribía para sanar algo,
la vida me quitaría a alguien que sí me dejó para siempre:
mi abuela.️
Y ahí todo cambió.
Me di cuenta de que ¿Por qué no te olvido? no era solo sobre personas vivas,
también era sobre quienes se van…
y nos dejan aprendiendo a vivir con recuerdos que ya no se renuevan,
pero que tampoco mueren.
Mi abuela se fue,
y me dolió más de lo que puedo decir con palabras.
Entonces entendí:
No se trata de olvidar a los vivos, ni de aferrarse a los muertos.
Se trata de aprender a vivir con lo que dejaron en nosotros.
Y aunque hoy escribo desde el dolor, también escribo desde el amor.
No sé cuándo volveré a continuar mi libro,
pero un día volveré…
con el mismo dolor,
pero aprendiendo a vivir con él,
sin que me pasme.️