A tu lado, sin tí.
¿Qué pasa cuando las cosas se rompen?
No hablo de objetos materiales, claro que no. Hablo de aquellas emociones que creías irrompibles. De ese vínculo que parecía inquebrantable y que, incluso a la distancia, se sentía tan fuerte como un roble. De ese amor que, aun en los peores momentos, resistió cada tormenta sin cuestionar jamás su propia fuerza.
Hablo de ese corazón que pasó años aferrándose a la persona que amaba con uñas y dientes, encontrando esperanza en cada pequeña muestra de afecto. Hablo de quien lo dio todo, de quien se humilló, se rompió y dejó pedazos de sí mismo en el camino con tal de permanecer junto a la persona que creía destinada a quedarse para siempre.
Porque cuando amas de verdad, llegas a pensar que ciertas historias no pueden terminar.
Pero las cosas cambian.
Y cuando cambian, a veces se rompen.
Sin embargo, nadie te prepara para la forma más silenciosa de perder a alguien.
Nadie te prepara para ver cómo la persona que amas se aleja de ti sin irse de tu lado.