@Evil-spider que tal esto: Ben sacó de su mochila un pequeño collar de perro con un cascabel gastado. Tenía una plaquita que decía “Coco”, el nombre de su perro.
—“Siempre lo traigo conmigo, aunque no me dejaron traerlo este verano…” —dijo con una sonrisa algo triste— “Pero a veces se lo pongo a alguien que me cae muy bien… para sentir que está cerca.”
Miró a Wilby, que estaba sentada con sus orejas gachas. Parecía tranquila… como una gran criatura suave.
—“¿Puedo ponértelo?” —preguntó, alzando el collar hacia ella.
Ella se tensó. Dio un paso atrás, confundida. Un leve gruñido escapó de su garganta. No era agresivo… era inseguro.
—“…No.” —dijo, bajito.
Ben parpadeó, sorprendido. No era la reacción que esperaba. Siempre que hacía eso, Coco movía la cola emocionado.
Entonces lo entendió.
No estaba frente a una mascota.
Estaba frente a una chica.
Una con garras, con pelaje, con colmillos…
Pero también con pensamientos, emociones… y dignidad.
Ben bajó el collar lentamente.
—“…Lo siento, Wilby. No eres como Coco. Eres… tú. Y eso está bien.” —dijo con una sonrisa suave.
Ella se quedó quieta. Luego, con torpeza, dio un pequeño paso al frente… y apoyó su enorme garra en la mano de Ben. No como un perro dando la pata… sino como una chica aceptando el gesto de alguien que, por fin, la estaba viendo bien.