No me marcho porque deje de intentar.
Me marcho porque ya no queda nada de mi que ofrecer, Gaste mías días buscando una puerta abierta.
Y terminé aprendiendo que algunas nunca fueron para mí, si alguien tiene que cargar con la culpa seré yo.
Prefiero señalarme antes que converti a otros en villanos.
Tal vez fui demasiado
Talvez fui demasiado poco
Talvez simplemente llegue al lugar equivocado,con el corazón equivocado, en el momento equivocado.
No guardo rencor.
Solo un cansancio que aprendió a cambiar en silencio, porque el esfuerzo también se rompe, y hay batallas donde darlo todo no alcanza para cambiar el final.
A quienes continúen su camino les deseo días tranquilos, y razones suficientes para que sigan sonriendo
Ojalá la vida les devuelva toda la paz, que yo nunca supe encontrar.
Yo me quedo con las lecciones, aunque algunas haya. Dolido más de lo que enseñaron.
Y me despido sin esperar que alguien mire atrás.
Un consejo a todos aquellos que tienen hermano, primos, amigos
La depresión no siempre hace ruido, a veces sonríe, guarda silencio y conoce a quien sufre de que su ausencia pesara menos que su presencia, por eso, si alguna vez alguien te dice que está luchando, no minimices su dolor, acompañarlo , puede ser la diferencia entre perderlo y darla la razón para quedarse.