Y sin pensarlo dos veces te abrace, así de la nada con la excusa de mi malestar, rodearte con mis brazos y sentir que eras mio fue mágico así fuera por un par de segundos, antes de que tú mano me apartará de tí.
Se que es lo que sientes, lo que quieres y yo por desgracia no te lo puedo dar, jamás lo podre hacer y eso es lo que me duele, quererte de esta manera aun sabiendo que jamás lo sentirás tú.
No me queda más que aceptarlo, afrontarlo como solo yo lo sé hacer.