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Cuando era chico creía que me había tocado la desgracia de nacer en la peor época de todas. Que la creciente seguridad del nuevo milenio había vuelto a los hombres aburridos, grises y rutinarios. Que el olvido reptaba por el París de las memorias de Hemingway, que los viajes en globo por el Sáhara eran cosa del pasado y que difícilmente Huckleberry Finn volviera a remontar el curso tortuoso del Mississipi. Ahora que el mundo puede ser recorrido en menos de ochenta días, me decía a mi mismo, algo se ha perdido para siempre. Quizá la poesía y el encanto que habitaba en lo desconocido. Era chico, ya lo dije, y estaba convencido de que ni siquiera los amantes de Shakespeare podían rivalizar con el ardor reprimido que condenara a Rick Blaine e Ilsa Llund en Casablanca.
Y es por eso que escribo, supongo. Porque ya no soy tan chico, pero cuando empuño la pluma aún puedo soñar que Ruritania en verdad existe y que París, el París de mis ilusiones juveniles, en realidad no está tan lejos.
- Trelew, Chubut, Argentina
- JoinedJuly 26, 2019
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Subido el quinto capítulo de "El tango de los perdedores*. Vuelvo a agradecer profundamente a los pacientes y estoicos lectores que todavía me aguantan por acá.View all Conversations