Odio sentido, odio retenido, dolor sin sanar, heridas abiertas sin poder curar, lo odio, pero también lo amo, ¿Qué es? No lo diré, porque eso sería exponerme y no quiero imponer el virus, no quiero soltar al demonio que habita conmigo, ¿Qué se siente hablar sin temor?, ¿Qué se siente hablar sin tener dolor? ¿Cómo se quita el dolor? ¿Muriendo? Pero no, soy demasiado cobarde para hacer eso, soy demasiado débil, «una pinche chillona» cómo él me llamó, a veces el hombre que más daño te hace no es un amor, sino el que se suponía debía quererte desde el primer momento en que te vio, solo tartamudeos, nariz tapada, ojos inchados, respiración por la boca, cuerpo adolorido y mente atormentada, ¿Sabés que se siente eso? Ojalá nunca lo sepas, el dolor no se va, 17 años y aún está, cada día aumenta más, pasó una desgracia y no se va, pasó otra desgracia y tampoco se fue, ¿Cuál será la siguiente?, ¿Yo? Tengo sueños, quiero sanar, quiero experimentar, sanar, ser feliz y poder vivir, porque me siento muerta en vida, me siento martirizada, me siento un cadáver, ya no hay lágrimas, pero si dolor, quiero irme, pero no puedo, tengo miedo, pero no lo puedo vencer sola, soy una muñeca que solo vive por vivir, nunca me he sentido amada, ¿He amado en realidad?, ¿Me han amado en realidad?, Notas buenas, corazón roto, no hay amigos, pero tampoco familia, no hay amor, pero si dolor, me siento tan herida, tan... Muerta, tan yo.