Que gran diferencia sentí cuando empecé a escribir "Yo soy Mu Qing, el pobre", por qué la encaré diferente. Sentí que a diferencia de todas las novelas que escribí, de está me gustó el comienzo. El capítulo inicial, que es el que tiene que ser interesante para la audiencia. Siempre fue al revés, iba mejorando a medida que la historia avanzaba.
Quizá la diferencia radica en que, en mis otras historias siempre existía una diferencia abismal de tiempo entre una y otra. Mi escritura siempre fue intermitente. Y luego de terminar La Promesa del Loto, sabía que quería seguir escribiendo pero no tenía muy en claro qué.
Solo una reflexión. Gracias por leer.