Marzo y abril siempre han sido meses especiales para mí, pero este año se sienten aún más intensos, como si todo estuviera alineándose para recordarme lo rápido que avanza la vida y lo importante que es valorar cada momento. ✨
Primero se acerca una fecha muy especial: el 28 de marzo, el cumpleaños de mi mamá. Ella es mi apoyo constante, mi refugio en los días difíciles y la persona que siempre ha creído en mí incluso cuando yo misma dudaba. No hay palabras suficientes para agradecerle todo lo que ha hecho por mí, pero sí hay un deseo enorme de celebrarla, abrazarla fuerte y recordarle cuánto la amo y lo importante que es en mi vida.
Luego, el 30 de marzo, regreso a la universidad. Confieso que tengo una mezcla rara de emociones: nervios, emoción, un poco de miedo y muchas ganas de crecer. Volver significa retomar sueños, enfrentar nuevos retos y seguir construyendo el camino que quiero para mi futuro. No será fácil, pero sé que cada esfuerzo vale la pena.
Y como si todo esto no fuera suficiente, el 3 de abril llega mi cumpleaños. Un día que siempre me invita a reflexionar sobre lo vivido, lo aprendido y todo lo que aún me queda por descubrir. Más que sumar años, siento que sumo experiencias, recuerdos y metas por cumplir. Quiero recibir este nuevo año con gratitud, con esperanza y con la firme decisión de seguir luchando por lo que sueño.
Se vienen días llenos de emociones, cambios y celebraciones… y aunque sé que habrá momentos cansados o difíciles, también sé que estarán llenos de amor, aprendizaje y nuevas oportunidades. ✨
Marzo y abril: meses de familia, retos y nuevos comienzos. Y yo, lista para vivirlos con todo el corazón.