Querida comunidad de lectores de El Linaje del Sol:
Me dirijo a ustedes hoy con el mayor de los respetos y con una profunda necesidad de ofrecerles una disculpa formal por mi prolongada inactividad en esta plataforma. Sé perfectamente que ha pasado bastante tiempo desde la publicación del capítulo dieciocho y que dejar la historia en una pausa indefinida, justo en el desarrollo de su segundo arco, no es la forma ideal de corresponder al gran apoyo que le han brindado a este proyecto. Como autor, siento una enorme responsabilidad hacia las 367 lecturas que acompañan las vivencias de Hinomoto Kyōjurō y Admire Vega en el Santuario Hinotamari. Su valioso tiempo y su fidelidad merecen toda mi consideración.
La razón principal detrás de esta ausencia radica directamente en mis obligaciones académicas. Los estudios de la preparatoria han alcanzado un nivel de exigencia sumamente alto en este periodo, generándome un estado de asfixia y cansancio físico que ha mermado considerablemente mis tiempos libres y mi energía creativa. Escribir una obra con la complejidad mitológica y folclórica que demanda esta narrativa requiere una lucidez mental que, lamentablemente, la rutina escolar me ha estado consumiendo de manera constante. No quería entregarles capítulos apresurados o redactados por pura obligación, ya que eso rompería el estándar de calidad que siempre he intentado mantener en el perfil de Gafuko2024.
Quiero asegurarles que pausar esta obra no significa un abandono definitivo de su universo. El Clan Hinomoto aún tiene un destino pendiente que planeo cerrar en cuanto mi carga académica se logre estabilizar. Mientras tanto, para evitar el bloqueo absoluto y mantener activa mi mente en mis momentos de desahogo creativo, trabajaré en un proyecto paralelo de corte psicológico dentro de Umamusume. Les agradezco de corazón su paciencia, empatía y comprensión en esta compleja etapa escolar. Espero reencontrarme con ustedes muy pronto.
Atentamente:
Gafuko2024.