Llegó Diciembre, un día como hoy una joven con el corazón envuelto en la esperanza es cuando pide un deseo, a aquellas estrellas tan inalcanzables que posaban en un cielo repleto de oscuridad.
"Deseo un amor triste y solitario que comprenda mi corazón.
Deseo compartir infinitas aventuras a su lado.
Que me haga experimentar la verdadera belleza de la oscuridad, y también de la brillante y hermosa luz.
Ante todo, anhelo que sea un amor eterno.
Que nuestras almas se fusionen y no puedan ser separadas jamás, en la larga eternidad.
Que ambos seamos nuestro principio y fin."
Después de tantos diciembre apareció Marlow Brad, con su inquietud y su curiosidad, en la vida de la joven que tanto había reclamado su presencia.
Hoy es diciembre, un mes triste, nostálgico y mágico.
"Querido Marlow...
Desespero por tu presencia, sé que estás ahí, observandome desde aquella constelación, pero las noches cada vez son más frías, mi corazón cada vez súplica más tu cercanía. Mi amado Brad...mi alma llora en silencio cada día por tu dolorosa ausencia. Aún me mantengo en duda, de si aquellas estrellas se han estado burlando de mí todo este tiempo, o quizás, pese a lo sucedido, me concedieron mi mayor deseo, pues tú eres el sosiego que tanto he buscado por el mundo. Sin embargo...¿por qué no te veo? ¿Dónde te encuentras exactamente? ¿Por qué no estás aquí, justo aquí? Diciembre llegó, y mis lágrimas descienden como gotas de lluvia furiosas. Oh mi dios Marlow....desearía encontrarte y que permanezcas aquí, justo aquí."
Cadie Casbell