¡Buenas, amigos, seguidores y visitas casuales, les envío un saludito que brota del corazón!
Primero, os pido disculpas con la humildad y la vergüencilla de quien ha dejado el jardín a medio podar. Mi cuenta de Wattpad lleva un tiempo dormida, pero os aseguro que no está en coma ni abandonada.
Como algunos de ustedes saben, ando reescribiendo ‘Condenados alzados’, moldeando su esencia para que evolucione en una novela que aspire a las 80.000 o 100.000 palabras. Busco una obra digna de galopar en las justas de grandes certámenes literarios, capaz de blandir un asta de palabras que parta escudos y corazones por igual.
Eso implica tanto un proceso de formación personal como de transformación de la obra, y ambos estamos recorriendo esa senda en pos de un destino que llevará su tiempo para alcanzar: el estándar de calidad narrativa que persigo con anhelo.
De hecho, si quieren escuchar borradores de mi trabajo —entre otras obras notables de escritores nóveles—, los estaré compartiendo en los talleres de Jefsescritor en YouTube.
Dicho todo esto, debo añadir que de cuando en cuando —fugaz como un pájaro en la rama— es probable que asome por aquí con un relato corto, para afilar alguna aptitud de mi pluma.
Y si entre los escritores y escritoras que me visitan por estos lares late el deseo de que eche un ojo a un capítulo de su creación, basta con que lo digan; haré lo que esté en mi poder, bien apoyando o bien aconsejando en lo que pueda, para tenderles una mano.
Gracias por su atención, que es bálsamo para el alma del que escribe.
¡Les mando un gran abrazote a través de mares y montes!