Ando súper enojada y triste a la vez. ¿Vieron que en febrero se estrena el documental de SKZ? Bueno, yo le dije a mi hermana que les diga a mis papás que me regalen eso de cumple, ya que mi cumpleaños es justamente el día que sale el documental. Mi hermana se los dijo y todo parecía perfecto. ¿Qué pasa? Dos días antes de mi cumpleaños mi mamá sale de vacaciones, entonces ella dijo que en sus vacaciones quería ir a una pileta (la pileta de nuestra obra social). A mí no me gustó la idea, ya que en esa pileta básicamente te obligan a usar bikini; si tenés una remera no te dejan pasar, solo bikini. Yo no me pienso poner un bikini ni en pedo, prefiero cualquier cosa antes de que alguien o yo misma me vea cómo me queda puesto.
Mi madrina me estuvo mostrando opciones de bikinis, pero obvio no me gustó ninguna. Lo mismo con mi mamá: me mostró muchos, pero sinceramente era lo mismo, ninguno me gustaba. Hasta que antes de ayer me manda la foto de otro bikini y yo le digo lo mismo: no me gusta, me va a hacer sentir incómoda. Yo pensé que ahí había terminado el debate, pero hoy domingo me agarra sola, sin mi hermana, y me dice: “¿De en serio no te gustó? Mirá que si no vamos a la pileta, tampoco vamos a ir al cine, te estoy avisando”. Yo le contesté: “Pero lo del cine es por mi cumple”. A lo que ella me responde: “No importa. No vas a la pileta, no vas al cine. No vamos a ir al cine, a mí no me gusta ir al cine”. Me agarró una bronca porque a ella sí le gusta ir al cine; la única razón por la que lo dijo es por mí, porque yo siempre dije que no me gusta ir a la pileta. Me pone triste porque, por más que yo quiera ir a ver a SKZ, yo nunca me pondría poner un bikini. Eso terminaría por romper el amor propio que me tengo, literalmente.