- A veces es inevitable sentirse aislado, más cuando la gente que te rodea día a día y "comparte" contigo realmente te ven como algo a lo que no vale la pena prestar verdadera atención
Ser sensible en un mundo de indiferencia duele, sentirse solo aún cuando hay un mar de gente en tu mundo duele, intentar encajar tantas veces sin éxito alguno aún tras los intentos más desesperados duele
El mundo no es tan malo, pero mi mundo me tortura día a día en silencio, llevándose progresivamente más y más partes de lo que solía ser un "yo"
Pero por más pesimista que suene, realmente no hay nada que hacer en un caso así
No hay medicamento, receta, acciones, mucho menos palabras para sanar una mente que yace años sumida en el diluvio de la vida. Lo único que queda es la mas pequeña de las esperanzas por qué el mañana sea un día menos terrible, un mañana donde se pueda hacer un borrón en la memoria, en el sentir y en el pesar del pasado con una promesa rota, el presente con el remordimiento y el futuro cada vez menos lejano donde lo único cierto es la agonía de cada día