Se me escapa de las manos
Tu rosal que es mi delirio...
Lejos estaba de pensar
Que serías mi penitencia
Cuánto tiempo he de llorar
Cuesta cara la experiencia
Lejos estaba de pensar
Que un amor doliera tanto
Tiene espinas el rosal
Y mi alma está llorando...
"Cantaba con inmensa melancolía la joven zacatecana mientras caminaba lentamente entre las calles de Puebla, encontrándose en un estado inconveniente debido a tomar demasiado alcohol tras acordarse de la persona que amaba en el pasado y sus lagrimas caían lentamente sobre sus mejillas."