Hoy he tenido un día bastante intensito, que me ha dejado: mentalmente agotada, pero con un poquito de ganas de escribir.
Llevo unas semanas con la ilusión de volver a escribir historias, de releer lo que escribía hace tiempo. Darme cuenta de que he “madurado” un poco y ver la evolución de ideas de esa chica de 19-20 años a la que le encantaba escribir.
Es cortito, puede que no sea de lo mejor, pero me he sentido genial haciéndolo.
Ojalá siga con la inspiración y en algún momento veáis lo que estoy tecleando