parte 1:
Al otro día, el chico de cabello de lava despertó de su "pequeña" siesta. Se sentó en la cama y se estiró con pereza, todavía medio dormido, antes de voltear a su costado derecho para buscar a su pequeño gato. Pero su expresión cambió al instante: Cap no estaba ahí. En su lugar, había un chico con orejas y cola felinas.
Magma, del susto, se cayó de la cama y se golpeó con la mesita que estaba a su lado, provocando un ruido bastante fuerte que despertó al chico que estaba acostado en su cama, asustandole de paso.
[] ¡¿Qué hago en esta forma?!
Se exaltó el híbrido al darse cuenta de que había quedado expuesto ante los ojos de Magma.
[] ¡¿Quién eres tú y qué haces en mi casa?!
[] Yo... yo te lo puedo explicar...
Dijo nervioso el castaño mientras se levantaba de la cama y daba unos pasos hacia Magma.
[] ¡No te acerques, aléjate! ¡Eres un ladrón, ¿verdad?! ¡Llamaré a la policía y te irás a la cárcel!
Gritó, apuntándole con un dedo, justo antes de que alguien abriera la puerta con fuerza.
[⭐] ¡¿Por qué gritas?!
Grito Star antes de mirar a Cap y tardó unos segundos en procesar lo que estaba viendo, hasta que su mente hizo clic.
[⭐] ¡¡Aaahhh!! ¡Magma boi, ¿quién es él?!
Star gritó tan fuerte que ambos chicos se taparon los oídos.
[] ¡Star, ten cuidado! ¡Puede ser peligroso!
Gritó, poniéndose frente a ella mientras agarraba su celular y empezaba a marcar.
[] ¡No soy peligroso! Yo soy Cap...
[⭐] ¡Eso es imposible! ¡Cap es un gato y tú eres una persona!
[] ¡Star, deja de hablar con el ladrón!
—Hola, Policía Nacional, ¿en qué podemos ayudarle? —sonó desde el teléfono en las manos de Magma.
[] ¡No, espera! ¡Yo soy Cap!
[] ¡Cállate! No quiero escuchar más de tu palabrería. Hola, necesito ayuda, hay un ladrón en mi casa.
[] ¡Te lo puedo demostrar!
Gritó Cap, desesperado, intentando que le creyeran.
[⭐] A ver... demuéstralo.