Con el inicio de la temporada de Fórmula 1, sus encuentros se redujeron significativamente, volviéndose cada vez más breves debido a las carreras, entrevistas, constantes compromisos mediáticos y entrenamientos, apenas lograban verse y la tensión entre ellos era palpable. Incluso los aficionados notaron cómo parecían distanciarse progresivamente, Sergio se encontraba ocupado creando contenido para el nombre “Cheltteri”, el apodo que los aficionados les habían dado a él y a Valtteri, si bien era agradable colaborar con Valtteri, Sergio era consciente de que dicho contenido generaba tensiones en su relación con Max. Los comentarios en publicaciones o edits se convertían en debates entre “Cheltteri” y “Chestappen” entre los aficionados.
Sergio suspira al leer uno de los numerosos comentarios sobre “Cheltteri” en una reciente publicación de Cadillac, el video donde Valtteri describe con palabras buenas y coquetas sobre él, frunce el ceño consciente de que se trata de una estrategia de marketing relacionada con su trabajo, pero no está seguro de si Max comprende la situación. Levanta la mirada, habiendo permanecido minutos afuera de la puerta del hogar que comparte con Max, abre la puerta y entra buscando con la mirada al neerlandés, quien no se encuentra a la vista, deja su maleta a un lado y entonces escucha su voz proveniente del cuarto donde Max realiza streaming jugando videojuegos.
Sonríe y comienza a preparar una cena sencilla, compuesta por sincronizadas de jamón y quesillo acompañados de malteadas de chocolate, algo sencillo, para cuando Max termina de jugar, Sergio lo espera sentado en el sillón de la sala, - Siéntate conmigo, te estaba esperando - dice con una suave sonrisa señalando el lugar a su lado.