siento que, no importa lo que haga, ninguna persona o anhelo logra que sienta felicidad.
Siento que, la felicidad se ha escapado entre mis dedos como arena.
Siento que, el vacío en mi pecho es tan grande que ya nada puede llenarlo.
Y entonces, después de pelear la mitad de mi vida por seguir viva, un día cualquiera descubro que ya no quiero vivir.
Un día cualquiera descubro que mi vida terminó.
Un día cualquiera descubro que ya no tengo que, ni quiero seguir viva.
Y un día cualquiera me iré.
Y de repente saber que ese día está cerca...
Me da paz.